Cuando llega la hora de quitar el pañal a nuestro hijo/a, nos surgen un montón de dudas e inquitudes sobre el qué y el cómo hacerlo, cuándo empezar y si lo estamos haciendo bien o no. En primer lugar, para poder quitar el pal, nuestro hijo debe tener el control de esfínteres. En primer lugar, y antes de nada, hemos de tener en cuenta:

  1. Se encesita cierto grado de madurez física y emocional para que el noiño/a comprenda y controle el proceso:
    • Podemos hablar de madurez física cuando un niño/a empieza a tener el control de esfínteres, lo que significa que es capaz de abrir y cerrar unos músculos internos muy especiales. El control voluntario sólo empieza cuando un niño/a es capaz de distinguir las sensaciones que anteceden a un movimiento de intestinos (para la caca) o de micción (para el pis).
    • La disposición emocional también es importantísima. El sentimiento del “YO” surge alrededor de los dos años. Por primera vez se da cuenta de que puede influir sobre el mundo y sobre sí mismo/a. Uno de los sentimientos de esta afirmación es el deseo de crecer, siendo la imitación del comportamiento adulto uno de los menores ejemplos y en este caso, el uso de WC.
  2. No todos los niños/as están preparados para el control de esfínteres a la misma edad y no por ello uno/a es más o menos inteligente que otro/a, pues este control depende de muchos factores.
  3. La edad suele variar, pero alredededor de los dos a tres años suelen darse la mayoría de los casos. Esta edad es simplemente orientativa.

¿Qué les puede ayudar a tener el control de esfínteres?

  1. Para afrontar esta nueva etapa, hace falta que exista un ACUERDO ENTRE PADRE Y MADRE, sobre si consideran y están dispuestos a llevar a cabo, o al menos intentarlo, este nuevo aprendizaje de su hijo/a, y por supuesto, debe existir una coherencia básica entra la casa y la escuela, además de mantener un constante intercambio de información entre ambas partes.
  2. MOTIVACIÓN. LLeva al niño/a al cuarto de baño para que se familiarice con ese espacio y sepa quye su mmá y su papá también utilizan el baño (siempre que no lo viváis como una invasión a vuesta intimidad). Resulta muy útil que el niiño/a vaya con la persona del mismo seño. Poned a su alcance el orinal o el reductor de WC para que se familirice con él antes de utilizarlo para su finalidad.
  3. Tratad de ayudarle a RECONOCER LAS SENSACIUONES de “estar mojado” y “estar seco”.
  4. Estad ATENTOS/AS A LAS PEQUEÑAS SEÑALES, tales como que el niño se detenga en sus juegos o en su marcha, o bien que se sienta molesto/a después de hacer pis o caca en el pañal y reforzarle verbalmente (¿Estás haciendo pis?, ¿Estás haciendo caca?, ¿Tienes el pañal limpio?….)
  5. Si vuestro hijo/a tiene HORARIO REGULAR. Aprovecha este momento para llevarle al baño. si no hay regularidad, prueba al cabo de un ratito después de las comidas.
  6. La ALIMENTACIÓN en este periodo debe ser roca en fibra y verduras. No se deben limitar los líquidos. Si es o está estreñido/a procurad cambiarle la dieta, pues si hay dolor, puede haber rechazo.

¿Puede haber retrocesos en el control de esfínteres?

Por supuesto que sí. Todos los cambios influyen en el niño/a por lo que es importante evitar en él/ella el mayor número de cambios posibles. Aún así es probable que haya retrocesos ante la llegada de un hermanito/a, cualquier enfermedad, problemas de tipo afectivo como coelos o separaciones…

Debemos tener en cuenta que el aprender a tener el control de esfíneteres es como aprender a caminar. Se empieza con tropezones y se sigue con dos pasos, uno adelante y uno atrás.