Desde el primer día en el que el bebé está con nosotros no dejamos de hacerle cucamonas para que nos eche una sonrisa , pero has de saber que en los primeros meses de vida del pequeño las sonrisas no son respuesta a las caricias que le damos. Aunque parezca sorprendente la sonrisa de los bebés pasa por diferentes etapas .
La sonrisa del bebé tiene como objetivo incrementar la interacción entre la madre/padre y el niño para así mantener la proximidad entre ambos. Durante los tres primeros meses, podrás ver cómo tu bebé sonríe mientras duerme o cuando está relajado después de comer; pero estas sonrisas son espontáneas y reflejas y carecen de respuesta “social”. El bebé, ante ciertos estímulos, provoca una sonrisa fugaz, incompleta y automática, es decir, no son respuesta a las caricias de otra persona, sino que constituye un indicador positivo de que el bebé está bien. A pesar de que no se obtenga una respuesta de forma inmediata a las caricias o mimos, el cerebro del niño las necesita para madurar.
En la etapa siguiente, hacia la tercera o quinta semana , aparecerá una sonrisa diferente; es la sonrisa social selectiva . El niño comienza a limitar los estímulos ante los que sonríe y distingue los motivos que le hacen reír; en esta fase los estímulos que producen una mayor respuesta por parte del bebé son los auditivos y la voz humana , sobre todo, la de la madre. Hacia la quinta semana, la fisonomía humana es el principal motivo para sonreír; la sonrisa ya es completa y sostenida , además con esta sonrisa se confirma la normalidad del cerebro del niño y es el inicio del desarrollo del bebé como persona.
Por último, surgirán las sonrisas sociales diferenciadas ; es la fase que perdura toda la vida. El niño sonríe de forma abierta ante los familiares y son más reservados con los extraños a los que puede rehuir o dirigirles una sonrisa con fines de sociabilidad , es decir, una sonrisa aprendida por norma social. Si tu bebé no sonríe después de la sexta u octava semana es recomendable que acudas al pediatra.
Es fundamental que estimules la sonrisa de tu bebé , háblale cariñosamente con diferentes tonos, sonríele, dale mismos o juega con él, ya sabes lo importante que puede llegar a ser para su desarrollo. Además, si ayudas a estimularle puedes deleitarte con las mejores de sus sonrisas, pues… ¡no hay nada más bonito que la sonrisa de tu bebé!
24 Diciembre 2007
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